jueves, 27 de diciembre de 2012

Pergamino a 11 años del «Argentinazo»

Atrás quedaron las asambleas populares en la Plaza Merced y su «que se vayan todos», porque pasa lo mismo que en el resto del país: no se fue nadie. Nosotros también tenemos nuestros Garrés, Abal Medinas, Ibarras, Sabbatellas y tantos otros que se reciclan y viven eternamente ocupando cargos públicos.
La «Perla del Norte» exhibe una monumental concentración de riqueza proveniente esencialmente de los capitales agrarios y, en ese contexto, el trabajo esclavista de las multinacionales cerealeras que conchaban a los «changos» santiagueños -a través de consultoras como Manpower y Adecco- para el despanojado del maíz híbrido, sigue siendo moneda corriente.
También quedó atrás la época en que las obreras textiles poblaban el centro de la ciudad en cada cobro de la quincena: hoy la industria textil continúa siendo una de las principales fuentes de ocupación de los trabajadores pergaminenses, sólo que ahora lo hace bajo la forma de trabajo precarizado y tercerizado en el que familias enteras cortan hilos y pegan botones.
Es habitual que se ataque al Partido Obrero y a la izquierda en general de tener una visión macroeconómica y dejar de lado las cuestiones cotidianas de cada localidad: nada más alejado de la realidad. En Pergamino y en el resto del país, somos personas que trabajamos en las fábricas, los hospitales, las escuelas. Muchos vivimos en barrios en los cuales no hay acceso al gas natural o a las cloacas o el agua potable.
Mientras se han gastado fortunas para embellecer la peatonal, a medida que nos alejamos de la zona céntrica, nos encontramos con calles que parecen haber sido bombardeadas, con baches que parecen cráteres.
El intendente Gutiérrez, exkirchnerista y ahora amigo de Scioli, a pesar del caso Spartacus, transita su tercer mandato y en todos estos años una de sus «obras» más importantes ha sido la instalación del bingo (propiedad del macrista y actual presidente de Boca Daniel Angelici) favoreciendo un negocio que produce ingresos multimillonarios a sus dueños y, en contrapartida, destruye el futuro de cuantiosas familias. Junto al bingo, se estableció la Universidad del Noroeste que, curiosamente, es «bingodependiente».
El boom sojero y su consecuente incremento del valor de las tierras, ha provocado un aumento descomunal en el valor del los inmuebles y los alquileres que provoca, además, una inflación «endógena» o microinflación que se agrega a la ya exuberante que padecemos todos los trabajadores argentinos.
Y eso no es todo, para el 2013, el Ejecutivo local prevé aumentar las tasas entre un 20 y un 25% con la pasividad cómplice de los bloques opositores.
En síntesis, a través del gobierno municipal, el provincial y el nacional, los trabajadores seguimos pagando los platos rotos.
En este año que concluye, en nuestra ciudad asistimos a una lucha histórica: la que protagonizaron los estudiantes reclamando el boleto gratuito. Estos pibes, que son «hijos del Argentinazo», han dado una lección a los trabajadores pergaminenses y al conjunto de la población. Es hora de seguir su ejemplo y construir una herramienta política de los trabajadores y para los trabajadores. Desde el Partido Obrero y el Frente de Izquierda lo estamos intentando.

lunes, 1 de octubre de 2012

Televisión, morbo, dinero y muerte


"Muriendo por ganar"

El asesinato de una joven peruana no fue el trágico final de un «talk show» peruano sino la continuación del morboso derrotero de la picadora de carne de forma rectangular, con tubo de rayos catódicos o con señoriales pantallas de cristal líquido que desde hace muchos años se ha convertido en un artefacto indispensable para la inmensa mayoría de los hogares.

La chica, de 21 años, fue asesinada por su novio luego de haber confesado en «El Valor de la Verdad», que trabajaba en un club nocturno y que ocasionalmente se prostituía. También admitió ser bisexual y aseguró que estaba junto a ese muchacho hasta encontrar a alguien «mejor». La dinámica del programa en cuestión consiste en la confesión del participante de cuestiones íntimas ante familiares cercanos: cuanto más comprometedoras son las preguntas, el concursante acumula más dinero.

«El valor de la verdad» es la versión de la televisión peruana del programa de concursos «Nothing but the Truth», creado por el productor estadounidense Howard Schultz y realizado por primera vez a nivel mundial en Colombia como «Nada más que la verdad».

Los «talk show» o «realities»  existentes en la televisión argentina en los que los participantes cantan, bailan, intentan adelgazar o lloran ante las cámaras, podrían considerarse inocentes comparados a semejante denigración del ser humano impuesta por la emisión televisiva a la que hacemos alusión. 

Sin embargo, todos estos formatos tienen un común denominador: la obtención de éxito, fama y, fundamentalmente, dinero. Y son el dinero y el rating (dos elementos indisolubles) los que condicionan la conducta de participantes, conductores, productores y demás componentes de un programa televisivo. Cualquier imagen, palabra o hecho que pueda aportar un punto más de rating, es bienvenido.

El «vale todo» de una televisión pletórica de imágenes sangrientas, de pechos y traseros femeninos artificialmente exuberantes y de diálogos obscenos y superficiales, no es otra cosa que el «vale todo» del capitalismo, sistema para el cual todo es mercancía, no sólo la fuerza de trabajo de las personas, sino también sus desdichas y sus miserias.

Para "El Gran Hermano" omnipresente que muestra a quienes bailan o cantan por un sueño, todo es una "Cuestión de peso", que es la moneda de curso legal en varios países latinoamericanos y, en tal caso, bien vale la pena participar del "Muriendo por ganar".


martes, 11 de septiembre de 2012

Hoy los chicos no van a la escuela



En el Día del Maestro los chicos hacen fiaca. La brisa de la mañana de septiembre es suave y fresca, el sol se agiganta y dibuja sombras en las veredas de Pergamino. 
Es un día distinto, las calles se ven tranquilas, ya partieron a su trabajo las señoras costureras de Annan y entonces los colectivos van medio vacíos.
En mi barrio, los vecinos comentan que a la chica de al lado la metieron presa por guerrillera. A mí siempre me pareció buena, si hasta me regalaba tubos de ensayo que traía de su trabajo en el INTA para mi juego de química.
Mañana hay que volver a la escuela, pero ahora no quiero pensar en eso, voy a tratar de disfrutar el día empezando por ver Los autos locos en la tele, ayer mi tío acomodó la antena y se ve sin rayas.
Ah, me olvidaba, soy Norberto y tengo 8 años.

domingo, 9 de septiembre de 2012

El lenguaje del poder y el poder del lenguaje


Acatar o adherir, esa es la cuestión

El reciente conflicto surgido como consecuencia del pago en cuotas del aguinaldo fue el combustible que reavivó la llama del malestar que me produce escuchar o leer que «la medida de fuerza contó con un alto acatamiento».
Distintos medios gráficos y sitios web de los propios gremios utilizan sistemática y comúnmente esta terminología: «Alto acatamiento en la primera jornada del paro de estatales»   (El Día / 12-07-2012); «Alto acatamiento al paro docente convocado por el SUTE» (Los Andes / 02-07-2012); «Multitudinaria marcha y alto acatamiento al paro de estatales en Chubut»  (Web de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Chubut - Web de la www.atechchubut.org /27-06-12); «Alto acatamiento al paro de ATE en toda la provincia» (La Voz de Jujuy / 13-07-2012); «Paro docente: alto acatamiento en Buenos Aires y otras seis provincias» (Clarín / 29-02-2012); «Paro docente: alto acatamiento en todo el país» (La Nación / 06-03-2012).

Según el diccionario de la Real Academia Española, acatar expresa en su primera acepción «tributar homenaje de sumisión y respeto» y en la segunda significa «aceptar con sumisión una autoridad o unas normas legales…». En tanto, el diccionario online «WordReference» le otorga casi el mismo sentido: obedecer, aceptar voluntariamente una norma o autoridad.

Todo discurso lleva una marca social. La relación entre lenguaje y poder ha sido y es estudiada permanentemente: Gramsci le atribuyó una singular importancia  al tema del lenguaje en sus «Cuadernos de la Cárcel». Por otra parte, el lingüista inglés Michael Halliday sostiene que «la lengua es el elemento esencial del proceso por medio del cual el ser humano llega a integrarse a un grupo...». Pues bien, según el lenguaje de los medios y de los propios representantes de la corrupta y servil burocracia sindical, se nos pretende integrar a un grupo verticalista y autoritario, claramente antidemocrático, tanto en su discurso como en sus acciones.

El uso del término «acatar» no es casual, ya que es una práctica tan frecuente  como abyecta en el día a día del devenir gremial la «bajada de línea» de la dirigencia hacia los afiliados en contraposición a la metodología de las asambleas de base.
El sistema capitalista cuenta entre sus principales aliados a los medios masivos de comunicación y a los sindicatos funcionales a los intereses de la patronal y al gobierno burgués de turno.
Pensar una sociedad sobre nuevas bases, entre otras cosas, requiere disputarle el poder a una mafia sindical anquilosada en sus sillones a través de nuevas organizaciones democráticas y combativas por un lado y, por otro, llevar adelante la tarea de poner en boca de cada trabajador una terminología y un discurso también democráticos.
Publicado en "Rebelión" 10/09/2012 - Copyleft

sábado, 25 de febrero de 2012

La insoportable levedad del periodismo oficialista


Masacre ferroviaria de Once
La insoportable levedad del periodismo oficialista
Con la irrupción en el periodismo de los contenidos multimedia, las empresas periodísticas pusieron el broche final al soporte de su verdadera doctrina, que no es otra que la de la economía de mercado. En consecuencia, los medios masivos de comunicación son un sólido sustento ideológico y propagandístico del sistema capitalista; como bien los define Serge Halimi, son “los nuevos perros guardianes” del sistema.
En la actualidad, somos testigos y rehenes de un permanente forcejeo (más económico que ideológico) entre los grandes medios y el gobierno kircnerista; una falsa dicotomía que sintéticamente se podría expresar en una sencilla consigna: "Clarín" o "6, 7, 8". En medio de esta disputa, ha surgido la categoría de "periodismo militante", más propagandística que periodística y más mercenaria que militante.
Roberto Caballero es un fiel representante de ese estilo pretendidamente informativo que intenta defender lo indefendible y fundamentar lo insostenible.
En la introducción de la nota editorial de Tiempo Argentino del día posterior a la masacre ferroviaria de Once que titula "Ayer se cerró un ciclo", el escriba oficialista apela a la empatía de quienes quedamos consternados ante tamaño acontecimiento, al perfil de “carne de horario y maltrato frecuente” de las víctimas y a su condición de trabajadores anónimos que ya no han de besar ni abrazar a sus seres queridos. Todo en pos de amparar al gobierno ante semejantes e inocultables evidencias de corrupción, inoperancia y desidia.
“Ayer se cerró el círculo del menemismo ferroviario”, prosigue Caballero, manteniendo la línea del discurso de “6, 7, 8” que atribuye todos los “errores” del actual gobierno a la pesada herencia de la infame década del 90 obviando deliberadamente que el propio Néstor Kirchner, en esos tiempos, ratificó la política privatista y designó al riojano como “el mejor presidente de la historia”.
Este “periodismo militante” es el mismo que avala las “conferencias de prensa” que no admiten el “juego” –según el secretario de Transporte Schiavi- de preguntas y respuestas; el que ignora que el mismo día en que esos anónimos trabajadores eran víctimas de la negligencia y la corrupción del Estado, el juez Oyarbide anulaba las pruebas contra Jaime; el mismo que, a minutos de la muerte de Mariano Ferreyra dijo que se trataba de un “enfrentamiento entre patotas”; el mismo “periodismo militante” que justificó el desalojo de la comunidad Qom de Plaza de Mayo; el mismo que ante la detención de Rubén “Pollo” Sobrero y parafraseando al entonces Jefe de Gabinete Aníbal Fernández, sostuvo que existían "elementos contundentes" y "semipruebas plenas" para ordenar esa medida.
El gobierno, y todos sus medios comunicacionales afines, insisten sistemáticamente en querer hacernos cómplices y partícipes de su cualidad maniquea: estás con el Gobierno o estás con “la Corpo”, estás con el Gobierno o estás con “la opo”, sos kirchnerista o sos “destituyente”.
“Los carroñeros que hacen política con la muerte ajena hoy tienen el banquete servido…”, dice Caballero, omitiendo que el oficialismo, desde la muerte de Néstor Kirchner, ha montado toda una simbología necrófila expresada en distintas formas: el prolongado luto de su viuda, el Nestornauta, un video animado en el que el expresidente llega al Paraíso y se encuentra con los 30 mil desaparecidos… Siempre con el único fin de asestar golpes bajos a la sensibilidad de los destinatarios.
Se sabe que la objetividad periodística es en la práctica imposible. No obstante, cuando la subjetividad del periodista se volatiliza en la atmósfera de la obsecuencia y el servilismo, los destinatarios de la información que queremos ejercitar el juicio crítico, provenga ésta del medio que provenga, nos sentimos tratados como idiotas, como niños llevados de las orejas a cumplir con una penitencia sistemática de leer, mirar y escuchar sin que se nos permita comprender, analizar, cuestionar y disentir.
El periodismo auténtico, aun viciado de esa subjetividad que lo humaniza y acerca, debe “militar” por la verdad y la justicia, por darle voz a los que no la tienen, por animar a quienes viven en la angustia y por meter el dedo en la llaga de los que gozan del bienestar mal habido.
Mariano Moreno dijo que prefería la libertad peligrosa a la servidumbre tranquila. No hace falta decir qué prefieren los “periodistas militantes” del kirchnerismo.
Publicado en "Rebelión" 26/02/2012 - Copyleft

lunes, 14 de noviembre de 2011

Incendio en geriátrico pergaminense: la descomposición de la sociedad capitalista

Según los informes preliminares, el incendio ocurrido alrededor de las 22.30 del domingo 13 de noviembre habría sido intencional, originándose luego de una discusión que mantuvieron la empleada de la residencia y su pareja, quienes fueron detenidos en la madrugada del lunes. Asimismo se pudo constatar que la mujer en cuestión abandonó el local no bien comenzó a incinerarse, dejando la propiedad totalmente cerrada.

Vecinos y transeúntes fueron quienes rescataron a las ocho personas que sobrevivieron, debiendo violentar las ventanas ya que la salida de emergencia se hallaba trabada por haberse construido en esa dependencia otra habitación para alojar ancianos.

Desde hace mucho tiempo, los geriátricos forman parte de los negocios adyacentes al sistema de salud. El establecimiento siniestrado, no es una excepción a esta lamentable realidad: contaba con una autorización “precaria” por parte del Ministerio de Salud de la Provincia, violando las propias normas que establece dicha Administración según el Decreto 3280/90.

La Nación, en su edición del día siguiente al hecho, consigna que "...más de 20 ancianos murieron y otra veintena debió ser hospitalizada con principio de asfixia y quemaduras diversas en los últimos tres años por incendios en diferentes geriátricos en Mar del Plata, Córdoba, Morón y Pergamino..."

Es usual que estos geriátricos no cuenten con personal especializado en gerontología, que este sea insuficiente como para brindar una atención de calidad a los ancianos que albergan y que además, carezcan de una infraestructura acorde a las necesidades de sus pacientes: rampas, pasamanos, matafuegos, pisos antideslizantes, entre otros requerimientos. No obstante, es común que cuenten con habilitaciones "precarias", como lo es la de este caso en particular.

El trágico suceso puso en evidencia que además de la desidia del ente regulador provincial, la inacción de la secretaría de la Tercera Edad del Municipio y la falta de control de éste sobre estas instalaciones, el sistema de seguridad ciudadana (Policía, Bomberos, Patrulla Urbana y Emergencias Médicas) no cuenta con un diagrama planificado y articulado para enfrentar eventos de estas características: el intendente y otros funcionarios llegaron antes que los patrulleros y los bomberos demoraron más de veinte minutos en arribar.

Mientras los fondos de la Anses son destinados al pago de la deuda externa o a socorrer a las multinacionales, nuestros viejos padecen las peores enfermedades de la tercera edad: el olvido, la postergación, las jubilaciones miserables y la ausencia de planes genuinos de atención médica.

Lo sucedido en el geriátrico pergaminense no es un hecho aislado, es otro episodio que se suma a la larga lista de incendios ocurridos en estos establecimientos y que pone de manifiesto claramente que la estructura sanitaria es un bien social y que como tal, no puede estar en manos de personas o sociedades que tienen como único fin el lucro: la salud debe ser pública, gratuita y estar bajo control de sus propios trabajadores y de la comunidad que se beneficia de ella.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Crónica de una muerte bisagra


El antes y el después del asesinato de Mariano Ferreyra

La juventud es el motor principal de las luchas globales contra los estragos que provoca la actual crisis económica mundial: despidos, recortes salariales, reducción de los presupuestos en educación y salud, incremento de la edad jubilatoria y otros tantos “daños colaterales” que produce el salvataje de los grandes bancos por parte de los estados. En Chile, es la juventud la que le pone el cuerpo a los carabineros de Piñera reclamando la gratuidad en la educación.

En nuestro país, el asesinato de Mariano Ferreyra, militante de la juventud del Partido Obrero, marcó un antes y un después: echó luz sobre los oscuros negociados de sindicalistas convertidos en patrones, los funcionarios gubernamentales cómplices y la modalidad de represión “tercerizada” a la que el gobierno ha recurrido para desalentar y escarmentar la protesta social.

La muerte prematura de Mariano a manos de una patota reclutada por la Unión Ferroviaria de José Pedraza, también introdujo en los medios de comunicación y en la cotidianeidad, términos que hasta ese momento sonaban extraños y lejanos: tercerización laboral y precarización.

“Better work, better life” (mejor trabajo, mejor vida), es el eslogan engañoso de Adecco, quien junto a Manpower es una de las dos consultoras multinacionales más importantes de Argentina. Cada día, decenas de miles de jóvenes esperan que estos parásitos del mercado laboral le den una oportunidad: reponer mercadería en Wall Mart o Carrefour, despanojar maíz para Monsanto o Cargill, reparar líneas para Telefónica o Telecom u operar como telemarketer de una compañía de telefonía móvil. A estas nuevas formas de explotación pergeñadas por estas consultoras, debemos agregarle las que se ejecutan desde el Estado a través de becas, pasantías y demás artilugios que tienen como fin único proveer al propio Estado y a las grandes empresas de mano de obra barata.

Contra este nuevo tipo de explotación se hallaba luchando Mariano Ferreyra cuando una bala calibre 22 le provocó la muerte y un proyectil similar hirió de gravedad a Elsa Rodríguez.

Este crimen político, también puso al descubierto la miserabilidad de los escribas oficialistas como José Pablo Feinmann, quien acusó a la dirigencia del Partido Obrero de ser la responsable de la muerte del joven militante. Sólo le faltó decir al intelectual kirchnerista "por algo será" o, parafraseando las propagandas del proceso, que "los padres deben saber qué hacen sus hijos cuando no están en sus hogares".

El periodista Diego Rojas, en su libro "¿Quién mató a Mariano Ferreyra?" relata rigurosa e impecablemente los acontecimientos que culminaron con el asesinato de Mariano y describe con calidad literaria su vida como joven militante.

Hace pocos días, la presidente Cristina Fernández de Kirchner expresó por cadena nacional que "es muy fácil ser revolucionario con este gobierno"; los compañeros de Mariano Ferreyra y Elsa Rodríguez y los miembros de la comunidad Qom, entre otros, la desmienten categóricamente mientras lloran a sus muertos sin abandonar la lucha.

Publicado en "Rebelión" 20/10/2011 - Copyleft

miércoles, 1 de junio de 2011

Soldados o mercenarios - El significado de ser periodista


Cuando Mariano Moreno fundó La Gazeta, se fijó objetivos muy claros y concretos: organizar la incipiente democracia que asomaba en el horizonte de las tierras del Plata, introducir la noción de libertad de expresión aún en medio de una revolución que, como tal, menguaba los límites de la autonomía, velar por los intereses de las mayorías en contra de toda dominación extranjera y, principalmente, promover que el poder político diera publicidad a sus actos de gobierno develando cualquier posible acto de corrupción; reconociéndole al pueblo la función de árbitro de la administración pública.

Antes de las movilizaciones y asambleas populares acontecidas en diciembre de 2001, el periodismo argentino gozaba de un alto grado de credibilidad por parte de nuestra sociedad. La primera señal de desconfianza a los diarios, la radio y la televisión y a sus paradigmas de carne y hueso la marcó un ocurrente graffiti que decía: “nos mean y los medios dicen que llueve”.

Una heterogénea multitud que poblaba las plazas de las principales ciudades del país, exigía que se fueran todos los políticos. Sin embargo, así como los dirigentes más cuestionados en ese entonces regresaron a la vida política cotidiana, los medios en general y sus estrellas periodísticas en particular, recuperaron en gran parte su presumida infalibilidad y su poder de persuasión.

Hoy, una disputa de poder –más económico que ideológico- entre el Gobierno y los grandes medios, coloca al ciudadano común en situación de rehén de una disyunción inventada por ambos sectores en pugna que se podría sintetizar en una ilusoria dicotomía: “Clarín” o “6,7,8”.

Periodistas de renombre, muchos de ellos históricamente oportunistas y zigzagueantes y nuevas estrellas mediáticas, se han enlistado en uno y otro bando. Algunos se han pasado de uno a otro, al mejor estilo del futbolista que hoy viste la casaca de Boca y mañana la de River, o han resignado su juicio crítico en pos de la engañosa consiga de que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.

Es sabido que la objetividad periodística es en la práctica imposible. Sin embargo, cuando la subjetividad del periodista se pierde en las turbulentas aguas de la obsecuencia, es en esa zona donde los lectores, oyentes y televidentes corremos serio peligro de terminar ahogados. La obsecuencia es al periodista lo que los anabólicos a los deportistas: otorga triunfos fugaces pero, ante el menor control antidoping, destruye su credibilidad.

Poner la pluma o la voz al servicio del poder económico de los grandes medios o el poder político de turno, convierte al periodista en un mercenario ideológico y lo coloca en las antípodas de la esencia de su profesión que es la de ser un soldado convencido y dispuesto a luchar por la verdad desde su trinchera cotidiana empuñando el teclado, el micrófono, la cámara.

Un párrafo aparte merece la omnipresente televisión. En concordancia con los tiempos en que los cómicos de chiste burdo se convierten como por arte de magia en candidatos a una gobernación, el periodismo televisivo ha tomado deliberadamente el formato de los talk-shows, apelando a sus recursos más sórdidos: los golpes bajos, la morbosidad, la fábula y la escabrosidad con el único afán de entretener en lugar de informar.

Esta breve e implacable opinión de un oyente, televidente y lector en torno al periodismo, pretende honrar a aquellos periodistas que ejercen su oficio con humildad, dignidad y profesionalismo en favor de quienes no tienen voz, en socorro de los olvidados y al servicio de los postergados. Los demás, no son acreedores de un título tan decoroso.

.Publicado en "Rebelión" 03/06/2011 - Copyleft

martes, 29 de marzo de 2011

El bloqueo a Clarín y la libertad de expresión



Fumar es perjudicial para la salud, consumir información con ingenuidad, también

"No sabemos lo que nos pasa y eso es lo que nos pasa, que no sabemos lo que nos pasa" (José Ortega y Gasset)

El domingo pasado los medios de comunicación privados, como un solo puño que golpea en defensa del corporativismo empresarial, lograron disfrazar de “ataque a la libertad de expresión” un conflicto que mantienen con la patronal empleados de Artes Gráficas Ríoplatenses, una de las empresas del Grupo Clarín.

Canales, radios, diarios y hasta personalidades políticas y asociaciones de prensa, asumieron el rol de paladines de la libertad de expresión ignorando deliberadamente la política de exclusión, despidos y persecución que “el gran diario argentino” viene llevando a cabo sistemáticamente sobre sus trabajadores desde hace muchos años.

Sin embargo, el bloqueo que impidió la salida de la edición impresa de Clarín del domingo 27 de marzo, fue ajeno a la gran mayoría de los trabajadores de la planta impresora: la acción se registró en el marco de las maniobras que vienen desarrollando los sectores burocráticos del gremio afines a Moyano que aprovechan una situación sentida por el conjunto de los trabajadores para “matar dos pájaros de un mismo tiro”. Por un lado, dejar fuera de la lucha a los sectores más combativos encarnados por el delegado Pablo Viñas, despedido por la “Noble patronal”, por quien el Sindicato Gráfico no sólo no ha movido un pelo antes su despido sino que ha impedido explícitamente su reincorporación. Y, por otra parte, la obstrucción ha sido una inequívoca señal hacia el gobierno nacional, en concordancia con las últimas arremetidas de Moyano en su batalla por ganar espacios de poder dentro del gobierno, y así construir y consolidar impunidad antes los crecientes procesos judiciales que pesan sobre las cabezas de los “gordos” de la CGT, como el exhorto de la justicia suiza en el caso de Moyano, la investigación a Venegas y el encarcelamiento de Pedraza…

Pero la inmaculada libertad de expresión por la cual se rasgan las vestiduras los medios monopólicos que, más que libertad de prensa ambicionan libertad de empresa, no existe. Ni en los medios privados ni en la televisión y la radio públicas y la prensa afín al gobierno.

En el ámbito privado, los trabajadores de prensa en su carácter de asalariados, se encuentran subordinados a los lineamientos editoriales del dueño y patrón del medio y de las empresas que comercialmente lo sostienen. En la esfera estatal, los medios se hallan al servicio del gobierno de turno y no admiten voces disidentes o críticas. Al igual que en Clarín, en Radio Nacional, Canal 7 o la agencia oficial Telam se persigue y castiga no sólo a quien tenga la osadía de emitir un juicio crítico sobre un tema que afecte a la administración kirchnerista sino también a los trabajadores organizados en sindicatos combativos.

Cuando se produjo el crimen de Mariano Ferreyra a manos de las patotas de la Unión Ferroviaria, muchos medios hablaban de muerte en lugar de asesinato. La manipulación de la información se da indistintamente en medios públicos o privados: ya sea a través del manejo de las connotaciones subjetivas de las palabras más allá de los hechos o por medio de formatos, tiempos y espacios que, deliberadamente, fragmentan y reciclan la información con el único objetivo de desinformar.

Bertrand Russell, en su selección de ensayos "Let the People Think" (Deja que la gente piense), propuso que en la escuela se enseñe el arte de leer con incredulidad los periódicos; y Jorge Luis Borges agrega acertadamente que los desprevenidos e ingenuos lectores de noticias "se dejan embaucar por artificios tipográficos o sintácticos; piensan que un hecho ha acontecido porque está impreso en grandes letras negras; confunden la verdad con el cuerpo doce".

Los paquetes de cigarrillos advierten que "fumar es prejudicial para la salud". Sería necesario, por una sencilla cuestión de prevención, que los medios de comunicación agregasen en los títulos de los noticieros radiales y televisivos y en las tapas de los periódicos, la siguiente advertencia: "consumir información con ingenuidad es perjudicial para la salud".

sábado, 5 de febrero de 2011

Lluvia malvenida en Uruguay: la historia de Jorge Mérola y su esposa, intoxicados por sojeros



La fumigación con agrotóxicos es tremendamente contaminante y dañina para el ser humano.



En el departamento de Durazno, en el corazón de Uruguay, familias rurales sufren agudas afecciones de salud tras ser fumigados por agrotóxicos empleados en el cultivo de soja transgénica, mientras desde el Estado no hay respuesta.

El campo uruguayo sufre este verano una seria sequía que hace escasear el agua para cultivos, rodeos ganaderos y hasta consumo humano, empujando al alza el precio de algunos alimentos básicos que -ya se sabe-, también escasearán en el correr de 2011.

No por anunciada, esta falta de lluvias motivó medidas preventivas, en tanto que el país pierde aceleradamente productores familiares al ahondar su inserción en un modelo productivo donde el cultivo de transgénicos, la forestación y la ganadería en base al latifundio siguen siendo insignias nacionales.

Sin embargo, aunque el agua hace falta, en el departamento de Durazno, 200 kilómetros al norte de Montevideo, donde abundan los cultivos de soja transgénica motorizados por inversión extranjera, la lluvia se ha tornado sinónimo de muerte más que de vida.

Hace exactamente un año atrás, en enero de 2010, Jorge Mérola y su esposa, Laura, realizaban las tareas de campo propias de la producción ganadera en su predio ubicado en el paraje Mariscala, sobre la ruta 14 en las cercanías de Villa del Carmen. Días antes, avionetas fumigadoras trabajaron aplicando agrotóxicos sobre los cultivos de soja transgénica que desde hace algunos años, en época estival, rodean el predio de los Mérola.

Llovía y Laura se refrescó la cara con el desagüe del techo. La reacción fue casi inmediata: a la mañana siguiente Laura amaneció con manchas violáceas en su rostro que se le extendieron rápidamente por el resto del cuerpo, desorientando a los médicos que demoraron en obtener un diagnóstico, comentó a Radio Mundo Real Jorge.

Las lluvias, que “lavan” los pesticidas aplicados en los cultivos, hacen que por una cuestión de costos -la fumigación aérea es sumamente costosa-, los agrotóxicos se apliquen en concentraciones más elevadas de lo común y de lo autorizado. Y un año atrás, las lluvias se sucedían día tras día.

A la semana de la intoxicación de Laura, Jorge recibió un aguacero que sin embargo no lo intimidó y siguió recorriendo campo. Al llegar a “las casas”, comenzó a sufrir una picazón “insoportable” en el cuerpo que, al día siguiente, su médico vinculó sin dudar con los agrotóxicos que los sojeros vecinos venían aplicando en esa época del año.

El uso de agrotóxicos en concentraciones elevadas generaría la condensación de las mismas en las nubes y su caída con las lluvias. “En épocas de lluvias aplican sus productos más concentrados, porque acá no hay quien controle nada y se ahorran así pasadas de avioneta”, comentó Jorge vía telefónica.

La empresa que maneja los campos sojeros en la región es Calyx Agro, de origen argentino, creada en 2007 para la “identificación, adquisición, desarrollo, conversión y venta de tierras en Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay”; realizar “aparcería con operadores agrícolas y grandes operadores agrícolas o propietarios de tierras” y “administración y producción” de “commodities” agrícolas, según su sitio digital.

A un año de los hechos, la salud de Laura no ha logrado recuperarse: se le diagnosticó dermatomiositis, ha perdido un 20% de su capacidad muscular y afronta aplicaciones de quimioterapia. Ha debido trasladarse hacia Villa del Carmen, evitando volver al campo para no repetir la intoxicación. Jorge, en cambio, ha evolucionado favorablemente y a diario viaja a trabajar desde el poblado a su predio.

Además, en el mismo período han aparecido animales muertos, con las mandíbulas y músculos rígidos, por lo que Jorge lo adjudica a idéntica causa.

Vecinos de la zona comentaron asimismo que las avionetas aterrizan en los caminos vecinales, sin previo aviso y que el caso de Laura y Jorge “no es el único”, lo cual fue confirmado por éste último señalando que otros vecinos han sufrido síntomas similares, aunque sin hacerlo público.

“Esto genera mucho dinero, pero las empresas han encontrado ese negocio y contra el dinero es muy difícil, no se puede”, dice Jorge. “El Ministerio no tiene los controles que debería y las empresas emplean productos que están prohibidos en otros países”.

Jorge no obstante no encuentra sentido a denunciar el problema ante instancias estatales. Y explica el motivo: durante esos días lluviosos se denuncia gran mortandad de peces en el río Yí, que fuera “explicada” por la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) del Ministerio de Ganadería como resultado de la falta de oxígeno en el agua producto de las precipitaciones copiosas. “Ante ese tipo de actitudes, decidí no denunciar nada”, se resigna.

La superficie cultivada con soja transgénica en Uruguay ha aumentado exponencialmente en el último lustro alcanzando en la zafra en curso unas 900 mil hectáreas. El país ocupa el sexto lugar de los exportadores netos de soja del mundo y octavo en la lista de los mayores productores.

Las principales empresas en este rubro son sociedades de inversiones, fondos de inversión y/o fideicomisos de inversión, con fuerte componente transnacional, atraídas desde Argentina por la ausencia de detracciones a las exportaciones y el menor precio relativo de la tierra.


Fuente: Nación Charrúa, Viernes, 04 de febrero de 2011

sábado, 29 de enero de 2011

Pergamino: capital nacional de la industria textil (y del trabajo en negro)


Cuando la vida de los trabajadores pende de un hilo

La leyenda “Annan de Pergamino” que exhibían los míticos bólidos del Turismo Carretera hizo famosa a esta ciudad del norte bonaerense. Annan de Pergamino fue una empresa pionera en la industria textil pergaminense.

En los años 70, fueron muchas las firmas textiles autóctonas que tuvieron una destacada actividad en el rubro (Abda Hnos., Filus, Raies y Rasuk) junto a las que provenían de la Capital como Wrangler, Fiorucci y Calvin Klein, entre otras reconocidas marcas de jeans.

Con la política inaugurada por Martínez de Hoz durante la última dictadura, determinada por la apertura indiscriminada a las importaciones, se cerró un ciclo que se caracterizó por el empleo formal de mano de obra calificada. Los trabajadores de ese entonces contaban con sus correspondientes beneficios y derechos laborales. El mismo plan económico se reeditó durante el gobierno de Menem, provocando junto a las privatizaciones, al igual que en todo el país, un considerable incremento de la desocupación en Pergamino.

Hoy en día, en concordancia con el marcado crecimiento de la industria textil nacional, Pergamino se ha constituido (al decir de algunos) en "la capital nacional de la industria textil". Sin embargo, en los últimos años, el panorama es muy distinto al de aquellas épocas en las que obreros y obreras textiles poblaban los comercios céntricos comprando vestimenta y electrodomésticos en cada cobro de quincena. Si bien la prensa no se cansa de elogiar

La producción “a façon” para las grandes marcas de la actualidad: Levis, Wrangler, Kosiuko, Escombro, etc., da origen a numerosos y heterogéneos talleres con distinta capacidad de manufactura pero con un común denominador: el trabajo en negro. Todas estas irregularidades se dan en el marco de una evidente connivencia entre el S.U.T.I.V. (Sindicato Único de Trabajadores de la Industria del Vestido) y las patronales textiles.

El vicepresidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, Ignacio de Mendiguren, quien ocupa igual cargo en la Unión Industrial Argentina (UIA), es un férreo defensor de la política económica kirchnerista, asegurando que "Cristina es la única que asegura el modelo" (Noticias Nº 1604). Si éste es el modelo que le va como anillo a los empresarios textiles, algo huele mal en los pagos de don Atahualpa Yupanqui.

El diario “La Nación” del jueves 20 de enero de 2003 titula “Los textiles empiezan a levantar cabeza”. No obstante, cabe destacar que el matutino no aclara que se refiere a los empresarios y no a los trabajadores del ramo que, en algunos casos, cumplen jornadas de hasta 12 horas con salarios que ni remotamente cubren las necesidades de la canasta familiar.

Otra particularidad de este pretendido renacimiento de la industria textil pergaminense es la ocupación de familias enteras que se encargan de tareas accesorias y complementarias como corte de hilos o colocación de botones.

Este método de tercerización en la industria textil, junto al trabajo infrahumano de los "changos" santiagueños que se encargan del despanojado del maíz y a las extenuantes jornadas que cumplen los empleados de los hipermercados, entre otros, constituyen el universo laboral de "La perla (negra) del norte".

El asesinato de Mariano Ferreyra desnudó una realidad que ya es imposible de disimular por parte del gobierno, las patronales y los sindicatos cómplices y socios de éstos. Los trabajadores ferroviarios son la vanguardia en esta lucha. Es de esperar que muchos más continúen su ejemplo.

Publicado en "Rebelión" 01/02/2011 - Copyleft

sábado, 22 de enero de 2011

Izquierda y kirchnerismo, un debate necesario


Norberto Galasso - Jorge Altamira. Una dura polémica que ya lleva dos cartas de cada lado, y en la que ahora interviene el historiador Pablo Pozzi.

El historiador Norberto Galasso y el dirigente del Partido Obrero (PO) Jorge Altamira entablaron una polémica pública, iniciada por una carta abierta del primero. En el artículo que reproducimos a continuación para las y los lectores de ANS, el historiador Pablo Pozzi sienta postura de forma contundente ante lo que considera "un ataque generalizado a la izquierda" por parte de Galasso. Más allá de los protagonistas involucrados, esta polémica es un indicador del momento político que atraviesa nuestro país, de las complejidades y contradicciones que plantea el proyecto kirchnerista y del rol de la izquierda en esta coyuntura. Un debate necesario.

Galasso, “el canguro intelectual”
Por Pablo Pozzi

Los colegas nunca cesan de sorprenderme. En este caso, Norberto Galasso, que yo tenía como una persona respetable, se sumó al montón en una carta abierta a Altamira y al PO que, realmente, es un ataque generalizado a la izquierda. Sus argumentos, supuestamente contundentes son de tipo histórico y político y se pueden resumir en las siguientes hipótesis:

1- El también cree en una sociedad igualitaria.

2- Él también leyó a los marxistas.

3- La izquierda es pequeña en número, cree en una revolución perfecta, aunque son “generosos y utópicos”, de hecho no tiene peso electoral.

4- La izquierda tiene teorías justas pero en la práctica colabora y resulta aliada de la derecha.

5- Así “la izquierda abstracta” atacó a Yrigoyen y a Perón igual que ahora ataca a los Kirchner abonando el avance de la derecha.

6- Yrigoyen era mejor que Uriburu, Perón mejor que Aramburu y los K mejor que Duhalde y compañía.

7- De llegar Duhalde y cía al poder esto causará una debacle represiva tan terrible o peor que la de 1976.

8- Los K tienen limitaciones y algunas contradicciones.

9- La Izquierda nacional tuvo sus errores pero siempre tuvo en claro quién era el enemigo principal.

10- En cambio “la izquierda abstracta” confunde al enemigo llevando así a su militancia a la muerte, sumando luto y desgracias.

En esta mezcla de planteos históricos y políticos se ocultan contradicciones, confusiones, y mentiras. Más aun, lo peor es que demuestra que el historiador Galasso acomoda su historia a sus necesidades y veleidades políticas.

Para empezar no se trata de “creer en una sociedad igualitaria”, sino en trabajar y construir para que exista. Con leer a los marxistas eso no alcanza. Leer no quiere decir comprender, y comprender no quiere decir actuar. De ahí el aforismo de que el marxismo es una guía para la acción. Las lecturas de Galasso (en la suposición que las haya comprendido) nunca le alcanzaron para contribuir a la construcción de esa sociedad igualitaria en la que pretende creer. De hecho, la Izquierda Nacional siempre se las arregló para alinearse con el poder de turno.

Más aun, la supuesta pequeñez de la influencia de la izquierda no se puede medir en votos a menos que digamos que la Izquierda Nacional es irrelevante ya que siempre obtuvo menos votos que la “izquierda utópica” y ni hablar de la derecha que nunca pudo ganar una elección en la Argentina excepto metida dentro del peronismo y de la UCR. Claro, supone que el poder y la influencia provienen de los votos en la Argentina. Y esto parte de la consideración que la represión, el dinero, y el poder del Estado no inciden en los resultados electorales. Y esto en la suposición que una elección es una genuina medición de adhesiones e influencia y no del poder de los aparatos y el clientelismo.

Pero bueno, las contradicciones de Galasso en este ámbito pueden demostrar la confusión de alguien que de política no sabe nada. Más preocupante es la escasa calidad de Galasso como historiador. La calidad democrática y popular de Yrigoyen se les debe haber escapado a los fusilados de la Patagonia o a los muertos de la Semana Trágica. La represión contra los comunistas de la huelga del 29 en San Francisco y las torturas a las que fue sometido Jesús Manzanelli eran, indudablemente, mejores que las que ejerció Uriburu. También, podían haber sido merecidas ya que los anarquistas y comunistas, sin duda alguna, le estaban haciendo el juego al golpismo. Lo siento pero el golpe de Uriburu no fue provocado por la izquierda. Pero ésta sí se erigía en obstáculo frente a la política económica que deseaba aplicar la oligarquía frente a la crisis de 1929. Así Uriburu reprimió algunos radicales pero sobre todo a la militancia obrera izquierdista ¿o se olvida, cómodamente, que la picana eléctrica fue estrenada contra los presos de la CGT? Con su criterio, para Galasso, Agustín P. Justo fue mejor que Uriburu, y así lo entendieron los radicales que se sumaron al famoso “Contubernio”. Aquellos como FORJA, que Galasso reivindica, eran muy minoritarios y, o sorpresa, no tenían votos. Perón, por su parte, hizo una cantidad de cosas positivas. Pero también creó la burocracia sindical, reprimió las huelgas obreras (desde la masacre de los azucareros en el 49 hasta la huelga metalúrgica del 54) aunque estas fueran de obreros peronistas. La Sección Especial detuvo, torturó y persiguió a los comunistas, incluyendo a los “peligrosos” como Atahualpa Yupanqui. Nada de esto implica que Yrigoyen o Perón fueran lo mismo que Uriburu y Aramburu. Lo que si implica es que tenían un componente represivo que Galasso prefiere olvidar. ¿Qué deberían haber hecho los anarquistas de 1919? Según Galasso deberían haberse llamado a silencio y apoyar a un gobierno que acababa de masacrar docenas de obreros. Lógico, las críticas de Galasso al “movimiento nacional” brillan por su ausencia. Los “errores” son excusados, las “contradicciones” justificadas, y los muertos, bueno, la culpa es de ellos mismos por “no entender la contradicción principal”.

Por supuesto, a esto agreguemos algunas perlitas “históricas”: Moreno envenenado y Sarmiento festejando el degüello del Chacho. ¿Qué habrá querido decir con esto? ¿Qué la izquierda envenenó a Moreno? ¿Qué festejamos junto con Sarmiento? Ahora resulta que todos los males entre 1810 y hoy son culpa de la izquierda que tiene buenas intenciones pero no comprende al enemigo principal. Claro todo esto excluye el hecho de que ni Yrigoyen, ni Perón y mucho menos los K quieren ni permiten una alianza con la izquierda. Si hacemos y avalamos lo que ellos quieren (incluyendo la represión a la izquierda) eso está bien, pero si tenemos algún tipo de pensamiento propio entonces “no entendemos al enemigo principal”.

Por supuesto, no olvidemos lo que Galasso no dice pero sí implica. La conclusión lógica de su argumento es que el golpe de 1976 fue culpa de “la juventud maravillosa” y la izquierda marxista, armada y no armada. Parece decir que deberíamos haber apoyado a Isabel y López Rega porque lo que vino después era peor. Claro, el confundido Galasso cita para la izquierda lo que vale para sí mismo: “porque eso se llama “dialéctica” que en lenguaje de barrio quiere decir: no hay que dejar de enamorar a una mina de 20 años pensando que dentro de 60 años estará arrugada y desdentada”. El problema es que “la mina de 20” estaba desdentada y arrugada, y asesinaba docenas de compañeros. La izquierda se lanzó a luchar, cada uno según su comprensión, contra la dictadura. ¿Y Galasso?

Lo notable es que el historiador no parece conocer la historia (o mejor aun la desconoce cuando le conviene). ¿Qué izquierda se opuso a los aumentos salariales de Perón? ¿O será que confunde la oposición a los burócratas sindicales y la Congreso de la Productividad con oposición a las conquistas obreras? ¿Quién está en contra de la asignación universal? Y estar en contra no es decir que es insuficiente (lo es) y que no soluciona los problemas de fondo (no lo hace). La izquierda está a favor de todas las mejoras en la vida de los trabajadores argentinos, la diferencia con Galasso es que queremos más y que las migajas no nos contentan. Inclusive pareciera, en su progresión ahistórica, que el historiador Galasso piensa que Yrigoyen, Perón y los Kirchner son la misma cosa, o por lo menos su continuidad y actualización en el tiempo. Hasta para un zurdito como yo le parece que las medidas del primer peronismo fueron un salto en calidad en relación a Yrigoyen. Y ¿dónde esta el IAPI de los K? Ni hablar de que si los K llevaran la distribución al ingreso cerca del 50% para los trabajadores (como sí lo hizo Perón) eso sería un salto en calidad. ¿Y la sindicalización masiva? ¿Y los préstamos hipotecarios? ¿Y la transferencia de ingresos del campo a la pequeña y mediana industria (que, valga sea dicho, no es lo mismo que los grupos económicos sojeros como Aceitera General Dehesa o los de los K de Electroingeniería)? Pero claro, esas son las “limitaciones”, y hay que “profundizar”. ¿Profundizar qué? ¿La creación del grupo económico K? ¿O quizás se refiere a profundizar el apoyo estatal a la patota sindical? ¿Ponerle coto al FMI? Fascinante, ¿cómo, cuándo y dónde? ¿O será que pretende que pagar la deuda es “poner coto”? Si así lo fuera Carlitos Menem es un revolucionario de primera. Ni hablar de las jubilaciones… claro, yo me debo haber imaginado que CFK fue la que vetó el 82% móvil. Tengo curiosidad ¿en qué textos clásicos aprendió a falsear la realidad de esta manera? ¿A dónde va Galasso, sino es a convertirse en otro de los intelectuales oficiales? Bueno, no sorprende mucho… al fin y al cabo el mismo Galasso admite que ésa fue la trayectoria de Jorge Abelardo Ramos. Milcíades Peña dijo que Ramos era “un canguro intelectual” porque saltaba de una posición a otra según su conveniencia. ¿Y Galasso?

Claro el PO y la izquierda le “hacen el caldo gordo” (lo digo así para que vean que yo también puedo hacerme el popular) a la derecha. No en teoría sino en la práctica. ¿Y Galasso? No, él no le hace el caldo a nadie… sólo apoya a Moyano, a Pedraza, a los chicos de Guardia de Hierro, a De la Sota y Accastello, a los pulpos sojeros, a Electroingeniería, Amado Boudou, los intendentes del conurbano, Alperovich, etc. Digamos todos muchachos progres. Pero, además, aquí ni siquiera hay duda. Duhalde aprovecha todo para hacer política. Quizás eso puede hacer que le dé aire a algún planteo de la izquierda. Pero yo no recuerdo a Duhalde diciendo “bien, profundicen las luchas” a los muchachos de Kraft, o reclamando el fin de la burocracia sindical, o pidiendo a gritos que lo enjuicien a Moyano, o reclamando la libertad de Roberto Martino, o denunciando el asesinato de Fuentealba y de los tobas. ¿Y los K? Ellos tampoco. Es más, para un gobierno que “no reprime” ya lleva récord de muertos, detenidos, golpizas. Nuestro Ministro de “Justicia” (así entre comillas porque realmente ese muchacho o el cargo que tiene es de joda) andaba desacatando jueces sin que nadie lo metiera en cana (que es lo que corresponde) ni que el Congreso le hiciera un juicio político. Todo eso mientras el Ministro “Justo” declaraba que no cumplía porque no quería “reprimir”. Eso mientras la tele había pasado las imágenes de la “acción” policial en Kraft-Terrabusi, luego la golpiza a los estudiantes durante la elección del Rector de la UBA, para terminar con los palazos a una sarta de pibes en Córdoba protestando por el cospel o contra la ley de educación. Esto no fue “represión”. Y ni hablar de la justicia para los campesinos desalojados por los especuladores sojeros y la policía que, en el caso de doña Ramona Bustamante de 83 años que vivía en el norte cordobés, fue desalojada a los golpes mientras le rompían sus pertenencias. De eso no dijo nada el así llamado “servidor público”, supongo que se debió a que la octogenaria Ramona agredió solita a botones y matones cuyas vidas peligraron y la molieron a palos en defensa propia. A ver, eso si es estar con la derecha. Galasso avala, justifica y respalda acciones que son de derecha. ¿Profundicemos el modelo? ¿Más palos, presos y muertos? ¿Galasso realmente piensa que los que ocuparon el Parque Indoamericano lo hicieron movilizados por la “zurda loca” y por Duhalde-Macri? Por supuesto que si ya que el “modelo K” ha resuelto el problema de vivienda, los ingresos de los trabajadores se han recuperado y no existe el desempleo. Bueno, exagero un poco. Nunca dijeron que era tan así, el planteo es que “estamos en camino y que ya hicimos mucho”. Claro, “la izquierda abstracta” no lo ve porque no lo quiere ver (siempre tan fundamentalistas nosotros), y ¿la gente común? Supongo que según Galasso o no la ven porque son boludos, o la quieren ver porque están vendidos al oro de Duhalde.

¿Puede ser que Galasso no entienda o que no quiera entender? A ver, y dicho en una forma que pueda comprender. ¿Cambió el modelo económico? ¿Hay hoy inclusión social? ¿La Argentina se ha desarrollado? ¿Y el Plan Quinquenal K dónde esta? ¿Y la Ley del Peón? Suponiendo que pierdan CFK y sus acólitos y gane Duhalde o Alfonsín ¿cuál es el cambio? Mmmmm, volverían a poner el retrato de Videla y todos los antiguos militantes setentistas devenidos en chicos K se quedarían sin laburo. ¡Qué terrible! Estoy seguro que el pueblo argentino prefiere que no haya cambio y que siga todo como está. Por supuesto, Galasso levanta el fantasma del golpismo: “Pensá en la derecha que acecha”. Supongo que se refiere al “increíble peso político y socioeconómico” de Cecilia Pando, ya que el resto de la derecha está en el gobierno, incluyendo a buena parte del antiguo duhaldismo y del menemismo. Pero ellos no son derecha, son del movimiento nacional. Digámoslo de otra manera, y también para que se entienda, para Galasso y los K todo aquel que no esta con ellos es de “derecha”. Pobre Perón que dijo: “Se sube al caballo por izquierda y se baja por derecha”. Y se refería al movimiento nacional y su forma de detentar el manejo del estado y no a la “zurda abstracta” que nunca logró “subirse al caballo”.

Pero lo más interesante es porqué Galasso lanza su diatriba ahora. Según él la izquierda es irrelevante. Aja, interesante el tema. Si lo es, ¿entonces para qué calentarse? Dice el historiador: “durante toda la historia argentina no incidieron para nada y sacaron el 1% de los votos por sostener que millones de argentinos imbéciles se peleaban por diferencias “burguesas” y no por el socialismo. “ Es indudable que es cierto, la izquierda ha tenido poco peso electoral. Excepto que el primer diputado comunista del país fue Miguel Burgas, que la primera intendencia comunista de América fue Cañada Verde, que en Brinkmann se ganó en 1958, que el APR tuvo bastante más del 1% del voto en 1973 y que Abelardo Ramos arañó un millón de votos con la consigna “vote a Perón por izquierda” (eso fue un error nos dice Galasso, que no lo pensó en su momento), y que la IU sacó mucho más del 1% en 1989. Y eso a pesar de la represión y de la falta de recursos, y de competir en un terreno que no le era propio. ¿Cuántas elecciones ganaron los anarquistas? Nunca porque jamás se presentaron. ¿Qué historiador serio diría que no tuvieron peso en la Argentina del 900? Es más, si es sólo por los votos NK perdió la elección de 2003, o sea hoy por hoy tendríamos todos que haber apoyado a Menem.

Pero claro, siempre nos acusan de creernos “la vanguardia iluminada”. Sin embargo, el que no hace más que hablar como si supiera, el que interpreta falazmente al pueblo argentino es el preclaro Galasso, que indudablemente no es un iluminado. Lo que si, es un mercenario intelectual. Digamos, este perro de presa se lanza contra la izquierda con los remanidos argumentos de siempre porque, mal que le pese, la izquierda crece en los movimientos sociales y porque sí tiene influencia. La izquierda presiona para que este gobierno mentiroso lleve a la práctica su discurso “progre”. Y como del dicho al hecho hay mucho trecho, y las incoherencias del régimen están a la vista, en el escaso tiempo entre la muerte de NK y la actualidad volvieron a tener 30% de adhesión en las encuestas, aun en las oficiales. Como no pueden aceptar su responsabilidad de una política antipopular, entonces buscan culpables. La izquierda combativa, la izquierda que lucha y se sacrifica por un mundo mejor, es la más fácil de acusar. Así “el pibe Ferreyra” no fue asesinado por la patota sindical de los K, sino que “fue enviado al muere por la irresponsabilidad de sus líderes”. Increíble, para no decir canallesco. Y termino citando al propio Galasso: “Solo puedo agregarte que hay momentos en la vida de los hombres que lo mejor que pueden ofrecer a su pueblo es una profunda autocrítica y un replanteo de posiciones erróneas. Ahí se juega su profunda adhesión al mundo nuevo que predican y por el cual dicen que están luchando.” Me encantaría escuchar su autocrítica, y ni hablar de cómo piensa que se puede lograr esa sociedad igualitaria en la que dice creer. Pero eso no basta. No sólo que lo diga, también que se juegue por una vez.

Pablo Pozzi. Doctor en Historia, docente e investigador; es autor de "Por la sendas argentinas. El PRT-ERP, La Guerrilla Marxista", "Los Setentistas" y "Huellas Imperiales", entre otros libros.


Fuente: Agencia Nodo Sur
http://www.agencianodosur.com.ar/portal/content/view/727/32/

jueves, 6 de enero de 2011

What do you do? (¿A qué te dedicas?) - Las consultoras, las multinacionales, las nuevas formas de esclavitud y el asesinato de Mariano Ferreyra.


What do you do? (A qué te dedicas), dice en su portada el sitio web de la consultora “Manpower”.

El domingo 2 de enero de 2011, una nota publicada en el matutino “Página/12”, da cuenta de un proceso judicial a la transnacional Nidera realizado en la ciudad de San Pedro que saca a la luz las condiciones infrahumanas en las que trabajan los “changos” –trabajadores golondrinas de Santiago del Estero- que realizan la difícil tarea de desflorar maíz.

El poeta pergaminense Alejandro González Gattone, en su poema “Definición de Pergamino”, representa a esta localidad como “la ciudad crecida entre maizales…”, asociando ineludiblemente el desarrollo de la metrópoli con la siembra de una semilla que, desde los aztecas en adelante, se constituyó en una importante fuente de alimentación para América y el mundo.

Pergamino, ubicada geográficamente en el norte de la provincia de Buenos Aires, como tantas otras ciudades de la región pampeana y de la Argentina toda, hoy no es ajena al avance arrollador del cultivo de soja. Sin embargo, la siembra de maíz por parte de las transnacionales graneras sigue ocupando una considerable cantidad de hectáreas de este sector de la llanura.

Cargill, Nidera, Monsanto-Dekalb y Southern Seeds Production, son las principales empresas dedicadas a la producción de semillas híbridas. Éstas se caracterizan principalmente por poseer un alto potencial de rendimiento y por su resistencia a determinadas enfermedades. Los “changos”, contratados por estos pulpos de la agricultura a través de consultoras, se encargan del desflorado o despanojado del maíz, una tarea fundamental en dicho proceso.

El diario “La Opinión” de Pergamino del 28 de enero de 2009, publicó un artículo titulado “En la campaña más de 10 mil ‘changos’ efectúan su trabajo en los semilleros”. La nota de la Redacción del matutino pergaminense se basa en los pomposos comentarios de los titulares de las consultoras Manpower y Adecco: Gonzalo Ramos y Hernán Alonso respectivamente, quienes no mezquinan elogios a esta nueva forma de esclavitud consumada por las empresas agrícolas y las agencias empleadoras que actúan como intermediarias.

“El santiagueño es elegido porque su trabajo es calificado y puede soportar las altas temperaturas. Los changos tienen mano de obra calificada porque conocen el trabajo a la perfección. Actualmente hay escasez de mano de obra porque hay más oferta de trabajo, y además una importante cantidad de trabajadores mayores se han jubilado”, afirma el titular de Manpower.

“El santiagueño es prolijo, ordenado, sumiso, tiene los objetivos delineados, no es conflictivo. Además el trabajador debe adaptarse a sus compañeros ya que la labor es en equipo por lo que tiene que aprender a convivir no sólo con sus compañeros de casilla sino también con las personas que están trabajando en los campamentos (conformados por 50 ó 60 santiagueños). Son personas muy dóciles que se adaptan a vivir y trabajar en grupos y se pueden adaptar fácilmente a las jornadas de la época estival cuando por lo general en el campo hace más de 40 grados. Son especialistas en esta tarea”, revela Hernán Alonso, titular de Adecco. Según los dichos del representante de la consultora, el lector podría llegar a establecer una perversa y degradante analogía entre los “changos” santiagueños y un ejemplar de la raza Rough Collie o cualquier otro can que se destaque por su docilidad y sumisión.

Por otra parte, el redactor de la nota se esmera en resaltar que “muchas personas creen que los ‘changos’ trabajan en malas condiciones”. Y que “para desmitificar esto los titulares de las consultoras manifestaron que se busca en todo momento optimizar las condiciones de trabajo y de vida de los santiagueños.”

La explotación de los trabajadores golondrinas por parte de las empresas graneras transnacionales, la zafra, la recolección de zanahorias y otras tantas tareas que se ejecutan estacionalmente, es moneda corriente desde hace mucho tiempo. Este sistema de semiesclavitud no es patrimonio exclusivo de las actividades agrícolas, tiene su paralelo en los regímenes laborales que padecen los trabajadores de los hipermercados, los call center y un sinnúmero de labores que, en el marco del trabajo precarizado y tercerizado, y con la gestión de las consultoras como intermediarias, proveen mano de obra de muy bajo costo a la insaciable maquinaria del sistema capitalista del cual la Argentina de la era “K” no constituye una excepción.

Hasta el asesinato de Mariano Ferreyra a manos de los sicarios de la Unión Ferroviaria, la tercerización era una realidad ignorada por muchos y disimulada por quienes obtienen jugosas ganancias de ella: funcionarios, empresarios y burócratas sindicales.

Los trabajadores ferroviarios tercerizados dieron el puntapié inicial en la lucha contra esta nueva forma de explotación. Los telefónicos y los empleados de las proveedoras de electricidad privatizadas siguen ese camino. Un camino al que una justicia funcional y adicta al sistema pretende obstaculizar mediante la criminalización de la protesta. No obstante, son cada día más los que están dispuestos a transitarlo. Al decir de Antonio Machado, haciendo camino al andar.

Publicado en "Rebelión" 10/12/2010 - Copyleft

sábado, 18 de diciembre de 2010

Nueva Definición de Pergamino

Oh, la ciudad crecida entre sojales,
ya pisoteadas las huellas de la indiada,
tus heredades agonizan extenuadas,
por la avaricia de oriundos tan banales.


Urbe henchida de desigualdades,
tu arroyo se corrompe y te emponzoña;
Y cruel, cual ave de carroña,
luchas sólo en reyertas comerciales.


Sobre tu suelo, que agota su firmeza,
tu lujo, se fusiona en el camino
con el neonato que muere en la pobreza.


Fruto de quien trabaja es tu destino
mas se lo niegas y ocultas tu riqueza.
Costa vacía y umbrosa es Pergamino.

jueves, 9 de diciembre de 2010

La represión en Villa Soldati y los derechos torcidos

Desde que era un niño vengo escuchando una frase que es casi patrimonio exclusivo de la clase media argentina: “el derecho de uno se termina donde comienza el derecho de los demás”.

Soy un apasionado oyente de las emisoras de Amplitud Modulada, sobre todo de los programas que comienzan a medianoche. Fue en uno de esos programas que, una vez más, volví a escuchar dicha frase. El oyente que dejaba su mensaje en el contestador hacía alusión a la toma de terrenos en Villa Soldati, hecho que desembocó en otro episodio de violencia institucional que costó la vida de dos personas a causa de la represión implementada por la Policía Metropolitana, la Federal y la Gendarmería y que, por tal motivo, compromete en cuanto a responsabilidades no sólo al gobierno de Macri sino también al de Cristina Fernández.

Además de disparar la frase en cuestión, el oyente “opinador” juzgó a los ocupantes de los terrenos como inmigrantes ilegales que “vienen a quitarnos trabajo y que pretenden vivir en igualdad de condiciones que el resto de los argentinos que pagamos nuestros impuestos”. Otro latiguillo repetido hasta el hartazgo por la clase media.

Pero volviendo al tema de nuestros derechos y los derechos de los demás, cabe preguntarse quiénes son los demás. Si los demás son los poderosos, los gobernantes que son funcionales a estos poderosos, las multinacionales, los grandes empresarios, vale aclarar que los derechos de los desposeídos, los explotados, los desocupados, los desnutridos y los marginados, no empiezan ni terminan en ninguna parte; sencillamente no existen.

El derecho a una vivienda y a un salario dignos como reza la Constitución argentina, ¿dónde empieza para quienes ni siquiera poseen un trabajo digno? ¿Dónde empieza el derecho de los trabajadores tercerizados del Ferrocarril Roca? ¿Empieza ese derecho con la muerte de Mariano Ferreyra?
¿Dónde empieza el derecho de discutir con los gobernantes el acceso a una vivienda? ¿Empieza con la muerte de dos jóvenes? ¿Dónde empieza el derecho de los tobas y otros tantos pueblos originarios a permanecer en sus tierras si son literalmente empujados por las topadoras de los grandes pooles sojeros?

Decir que nuestros derechos terminan donde comienzan los derechos de los demás es lo mismo que decir que la llanura termina en el horizonte; el horizonte se va corriendo a medida que transitamos el camino.

El horizonte de quienes no poseen vivienda, tierra o trabajo, lo fijan los que ostentan el poder político, económico y militar. Es hora de correr el horizonte hacia el lado opuesto. Ese camino estaban transitando Bernardo Salgueiro y Rosemary Puña en Villa Soldati, el diaguita Javier Chocobar en Tucumán, Sandra Juárez en Santiago del Estero, el qom Roberto López en Formosa y Mariano Ferreyra en Barracas cuando fueron asesinados.

Publicado en "Rebelión" 10/12/2010 - Copyleft