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viernes, 25 de octubre de 2019

Todos los días


«Oleada de luchas»
Hoy caminé por la Alameda,
y crucé Le Quartier Latin
en una tarde de mayo del 68.
Hoy estuve de visita en Praga
y era primavera.
Hoy me robé un clavel
de un fusil portugués
y conversé alegremente
con un barbudo habanero
que fumaba en el Malecón.
Hoy le pedí un cigarrillo
a un flaco de guardapolvo blanco
que llegaba agitado del Clínicas
con otro flaco de mameluco.
Luego los perdí de vista
se fueron apurados
rumbo a la cañada del Suquía.
Sonó el timbre, me desperté,
un compañero me venía a buscar
porque la lucha continúa.

Glavi 22/07/2016

miércoles, 16 de octubre de 2019

Sinfonía inmortal

(A la música y a Astor Piazzolla)
Qué oscuro rincón 
nebuloso y ácido
del alma,
ha parido estas notas
dulcemente amargas
que brotan cristalinas
desde el ocre
y el ébano.
Adónde va esa melodía
que llueve en mis pupilas
y me nubla el tiempo
y adónde sus destellos
que alumbran mis minutos.
Qué soplo austral
despejará los cirros
de otras vidas,
en otras latitudes,
y hará llover
la misma lluvia
con diferentes aguas.
Qué labios, qué manos
qué metales , qué gargantas,
qué cuerdas, qué maderas
hablarán este  idioma
perfecto, inmortal,
que pertenece a todos
y es propiedad de nadie.

Glavi, 27 de julio de 2017

martes, 15 de octubre de 2019

Refugio del tango

En tacañas cantinas
y bares empapados
de vinos rebajados
y humedades eternas.
En otoños porteños
donde las hojas muertas
la parlan en lunfardo
chamuyando chasquidos.
En la yeca alienada
de bocinas y hollines
donde se incendia el tiempo
en el cerril asfalto.
Allí habita silente,
despertando de noche
con sus corcheas sucias
y sus fusas cansadas.
La viola inmaculada
en las manos de Grela
le va tejiendo alas
y lo viste de pájaro:
un Ícaro del Plata
se derrite en la Luna
que maquilla su cara
en las teclas de un piano.
Un fueye sibilante
le tose su catarro
de tabaco y de tiempo
y en ojeras violáceas
se aletarga su canto.  
En el umbral del cielo,
allí donde los duendes
del bandoneón matrero
se quedaron dormidos:
allí descansa el tango.

12-09-2009

domingo, 13 de octubre de 2019

Arrullo de la zamba


Viene la zamba a arrullar
un corazón descompasado,
niño con alma de gorrión
acude presta, hospitalaria,
montada en un tropel de ángeles
hechos de vino y madrugada.
Pinta luceros con sus notas de plata
en la noche arrumbada
de recuerdos umbrosos;
y deriva en la sangre
navegando en las venas
con sus velas henchidas
por acordes brillantes.
Remonta vuelo en un pañuelo
pletórico de lágrimas
y se eleva al poniente
batiendo sus alas de guitarra.
Y se transforma en águila
que se lanza en picada,
sobre un desprevenido diapasón.
Y en el marfil y la madera,
construye de la nada
un vergel y una casa
de paredes muy blancas
con perfume a almidón
donde descansa el alma
para empezar de nuevo otra jornada.