Desnuda la luna
se zambulle
en el lago estrellado
de la noche.
Las luces del centro encandilan
más que todos los soles
y los semáforos titilanamarillos
su inquietud taciturna.
Las veredas despiertas acunan
la mugre
hecha comida.
Los perros y los hombres
se disputan la vida y la bolsa
de basura.
El asfalto refleja el mercurio
en su piel de alquitrán
plena de huellas
y las sirenas retumban
a lo lejos.
Los solitarios cuentan su rosario
de horas interminables
y desgajan baldosas
con pasos fatigosos.
La noche implacable
cubre de silencio
la ciudad, los corazones,
la miseria.
“Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que sabe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte, mudar de tiranos, sin destruir la tiranía” (Mariano Moreno). Ver, escuchar o leer, no siempre significa comprender.
sábado, 10 de abril de 2021
La luna en la basura
sábado, 22 de agosto de 2020
Nocturno Tango
Glavi (2019)
miércoles, 19 de agosto de 2020
Nada
jueves, 5 de diciembre de 2019
Canción en amarillo
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| «Duendes otoñales» |
sábado, 30 de noviembre de 2019
Último tango de otoño
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| «El hombre de la esquina gris» |
los silencios no callan
y retumban sus ecos
en las cúpulas yertas
de una página.
Tango final
sin golondrinas,
ni percal ni arrabales.
El adiós que sembraban los trenes
se disipó en el aire irrespirable y agrio.
Las calles huelen a despojos rojos,
el sol se tambalea entre gigantes
de cemento, bebiéndose la noche
en un único trago:
embriagado de estrellas se cae lentamente
y muere en el confín de la avenida larga.
Los bandoneones gimen:
huérfanos de manos
llaman a la solidaridad
del trasnochado,
apelan al alcohol
de bodegones olvidados,
de mostradores gastados por los codos
y por el paso del tiempo que no vuelve.
Agazapadas en papeles
blancos y amarillos,
cicatrices negras
y heridas azules
van obturando
el tiempo.
Glavi, 20 de mayo de 2017
viernes, 25 de octubre de 2019
Todos los días
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| «Oleada de luchas» |
Hoy estuve de visita en Praga
miércoles, 16 de octubre de 2019
Sinfonía inmortal
martes, 15 de octubre de 2019
Refugio del tango
domingo, 13 de octubre de 2019
Arrullo de la zamba

jueves, 27 de diciembre de 2012
Pergamino a 11 años del «Argentinazo»
La «Perla del Norte» exhibe una monumental concentración de riqueza proveniente esencialmente de los capitales agrarios y, en ese contexto, el trabajo esclavista de las multinacionales cerealeras que conchaban a los «changos» santiagueños -a través de consultoras como Manpower y Adecco- para el despanojado del maíz híbrido, sigue siendo moneda corriente.
También quedó atrás la época en que las obreras textiles poblaban el centro de la ciudad en cada cobro de la quincena: hoy la industria textil continúa siendo una de las principales fuentes de ocupación de los trabajadores pergaminenses, sólo que ahora lo hace bajo la forma de trabajo precarizado y tercerizado en el que familias enteras cortan hilos y pegan botones.
Es habitual que se ataque al Partido Obrero y a la izquierda en general de tener una visión macroeconómica y dejar de lado las cuestiones cotidianas de cada localidad: nada más alejado de la realidad. En Pergamino y en el resto del país, somos personas que trabajamos en las fábricas, los hospitales, las escuelas. Muchos vivimos en barrios en los cuales no hay acceso al gas natural o a las cloacas o el agua potable.
Mientras se han gastado fortunas para embellecer la peatonal, a medida que nos alejamos de la zona céntrica, nos encontramos con calles que parecen haber sido bombardeadas, con baches que parecen cráteres.
El intendente Gutiérrez, exkirchnerista y ahora amigo de Scioli, a pesar del caso Spartacus, transita su tercer mandato y en todos estos años una de sus «obras» más importantes ha sido la instalación del bingo (propiedad del macrista y actual presidente de Boca Daniel Angelici) favoreciendo un negocio que produce ingresos multimillonarios a sus dueños y, en contrapartida, destruye el futuro de cuantiosas familias. Junto al bingo, se estableció la Universidad del Noroeste que, curiosamente, es «bingodependiente».
El boom sojero y su consecuente incremento del valor de las tierras, ha provocado un aumento descomunal en el valor del los inmuebles y los alquileres que provoca, además, una inflación «endógena» o microinflación que se agrega a la ya exuberante que padecemos todos los trabajadores argentinos.
Y eso no es todo, para el 2013, el Ejecutivo local prevé aumentar las tasas entre un 20 y un 25% con la pasividad cómplice de los bloques opositores.
En síntesis, a través del gobierno municipal, el provincial y el nacional, los trabajadores seguimos pagando los platos rotos.
En este año que concluye, en nuestra ciudad asistimos a una lucha histórica: la que protagonizaron los estudiantes reclamando el boleto gratuito. Estos pibes, que son «hijos del Argentinazo», han dado una lección a los trabajadores pergaminenses y al conjunto de la población. Es hora de seguir su ejemplo y construir una herramienta política de los trabajadores y para los trabajadores. Desde el Partido Obrero y el Frente de Izquierda lo estamos intentando.
lunes, 1 de octubre de 2012
Televisión, morbo, dinero y muerte
martes, 11 de septiembre de 2012
Hoy los chicos no van a la escuela
Es un día distinto, las calles se ven tranquilas, ya partieron a su trabajo las señoras costureras de Annan y entonces los colectivos van medio vacíos.
En mi barrio, los vecinos comentan que a la chica de al lado la metieron presa por guerrillera. A mí siempre me pareció buena, si hasta me regalaba tubos de ensayo que traía de su trabajo en el INTA para mi juego de química.
Ah, me olvidaba, soy Norberto y tengo 8 años.
domingo, 9 de septiembre de 2012
El lenguaje del poder y el poder del lenguaje
sábado, 25 de febrero de 2012
La insoportable levedad del periodismo oficialista

lunes, 14 de noviembre de 2011
Incendio en geriátrico pergaminense: la descomposición de la sociedad capitalista

Según los informes preliminares, el incendio ocurrido alrededor de las 22.30 del domingo 13 de noviembre habría sido intencional, originándose luego de una discusión que mantuvieron la empleada de la residencia y su pareja, quienes fueron detenidos en la madrugada del lunes. Asimismo se pudo constatar que la mujer en cuestión abandonó el local no bien comenzó a incinerarse, dejando la propiedad totalmente cerrada.
Vecinos y transeúntes fueron quienes rescataron a las ocho personas que sobrevivieron, debiendo violentar las ventanas ya que la salida de emergencia se hallaba trabada por haberse construido en esa dependencia otra habitación para alojar ancianos.
Desde hace mucho tiempo, los geriátricos forman parte de los negocios adyacentes al sistema de salud. El establecimiento siniestrado, no es una excepción a esta lamentable realidad: contaba con una autorización “precaria” por parte del Ministerio de Salud de
La Nación, en su edición del día siguiente al hecho, consigna que "...más de 20 ancianos murieron y otra veintena debió ser hospitalizada con principio de asfixia y quemaduras diversas en los últimos tres años por incendios en diferentes geriátricos en Mar del Plata, Córdoba, Morón y Pergamino..."
Es usual que estos geriátricos no cuenten con personal especializado en gerontología, que este sea insuficiente como para brindar una atención de calidad a los ancianos que albergan y que además, carezcan de una infraestructura acorde a las necesidades de sus pacientes: rampas, pasamanos, matafuegos, pisos antideslizantes, entre otros requerimientos. No obstante, es común que cuenten con habilitaciones "precarias", como lo es la de este caso en particular.
El trágico suceso puso en evidencia que además de la desidia del ente regulador provincial, la inacción de la secretaría de la Tercera Edad del Municipio y la falta de control de éste sobre estas instalaciones, el sistema de seguridad ciudadana (Policía, Bomberos, Patrulla Urbana y Emergencias Médicas) no cuenta con un diagrama planificado y articulado para enfrentar eventos de estas características: el intendente y otros funcionarios llegaron antes que los patrulleros y los bomberos demoraron más de veinte minutos en arribar.
Mientras los fondos de la Anses son destinados al pago de la deuda externa o a socorrer a las multinacionales, nuestros viejos padecen las peores enfermedades de la tercera edad: el olvido, la postergación, las jubilaciones miserables y la ausencia de planes genuinos de atención médica.
Lo sucedido en el geriátrico pergaminense no es un hecho aislado, es otro episodio que se suma a la larga lista de incendios ocurridos en estos establecimientos y que pone de manifiesto claramente que la estructura sanitaria es un bien social y que como tal, no puede estar en manos de personas o sociedades que tienen como único fin el lucro: la salud debe ser pública, gratuita y estar bajo control de sus propios trabajadores y de la comunidad que se beneficia de ella.








